Sobre la potencial creación de una asociación de traducción técnica.

Estimados colegas traductores técnicos:

No sé si todos conocéis esta iniciativa bautizada como proTECT project en pro de la traducción técnica, que ya lleva dos años de andadura. El caso es que en estos momentos se encuentra en un punto de inflexión y antes de tomar decisiones “unilaterales” quisiera conocer las necesidades reales de los profesionales a los que pretende representar y para ello hoy os escribo para pediros que quienes queráis dar vuestra opinión al respecto del asunto de esta entrada, rellenéis la encuesta adjunta, no sin antes daros algo de información sobre por qué queremos conocerla:

¿Por qué una asociación de traducción técnica?

Yo (Amaia, el alma mater de la iniciativa) no era partidaria de la creación de una asociación, ¡bastantes hay ya en España! Y desde Asetrad me invitaron a trabajar en la creación de la División de Traducción Técnica de la asociación (tal ATA Science and Technology Division) como Amaia Gómez puesto que se trata de una asociación de personas físicas y no podían aceptar la existencia de proTECT por si pudiera entenderse como una empresa. Me pareció muy buena opción, pero después llegaron los apoyos de fuera de España (María Gabriela Morales, de la junta de Gala –http://www.gala-global.org/– entre ellos) y la probable necesidad de que los traductores técnicos tuvieran voz propia. Además, el futuro que vislumbraban a esta perspectiva colegas de gran recorrido profesional, lo cual me inclina a creerles (sus nombres en privado, algunos ostentan cargos que quizá generen conflicto de intereses) era la aparición de la Asociación Panhispánica de Traducción Técnica (por ponerle un nombre para que nos entendamos). Una de las razones es la necesidad de personalidad jurídica para poder firmar acuerdos, por ejemplo, con la Real Academia de la Ingeniería. He hablado con su gerente y con la jefa de lexicógrafos de su DEI (Diccionario Español de la Ingeniería) en torno a dos posibles formas de colaboración y parecen muy dispuestos a ella. Por un lado, organizar la colaboración entre miembros de proTECT y el DEI para convertir en bilingüe ese maravilloso diccionario que en la actualidad solo cuenta con un 20 % de voces traducidas al inglés. Parece ser que este proyecto es viable porque es más que probable que se obtengan fondos del Ministerio de Industria. Por otro lado, convenir la colaboración de los académicos y/o lexicógrafos del DEI con los miembros de proTECT para ayudarnos en la resolución de dudas a través de la lista y/o concretando seminarios de formación en materias específicas. Como comprenderéis, este es un proyecto que no podemos desarrollar más hasta no estar más organizados. También sería necesaria la personalidad jurídica para la creación del directorio de profesionales que ya quisimos montar en los comienzos de la iniciativa, por aquello de la Ley de Protección de Datos. O para firmar acuerdos, por ejemplo, con profesionales que se han dirigido a proTECT ofreciendo sus servicios de formación. Sin ir más, lejos la semana pasada una colega canadiense, abogada y traductora, nos ofrecía la posibilidad de organizar unos seminarios sobre conocimientos legales aplicados a temas técnicos y tuve que ponerle en contacto con una empresa de formación (como he hecho en otras ocasiones con colegas nacionales) porque proTECT no puede organizar estas cosas.

Para conocer vuestra opinión y la de otros colegas que pudieran estar interesados en la creación de la asociación (o no), nuestra compañera Pilar Castillo, de la Universidad de Córdoba, ha creado una encuesta que desearíamos que os tomaseis el tiempo de rellenar, es poco más de un segundo, de verdad, ¡animaos a dar vuestra opinión! (Os agradeceremos cualquier propuesta, idea o comentario, al margen de lo que tenga que ver estrictamente con la encuesta, en el apartado “comentarios” de la misma :)) https://docs.google.com/forms/d/1TT10g4mVC4Tv7LjoC9ivj8KsneLz0F1J-QQ2ICTJJSw/edit

 

Un muy cordial saludo,

Amaia Gómez

promotora de la iniciativa proTECT project

www.protectproject.wordpress.com

Recursos para la traducción técnica. Resultado del concurso.

A comienzos de año planteamos desde este blog un concurso sobre reseñas de recursos para la traducción técnica. Demasiado hemos tardado en dar a conocer a la ganadora, pero como vas vale tarde que nunca, os la presentamos:

foto

Aitziber Elejalde es licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y tiene un máster en Traducción Científico-Técnica por la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Tras trabajar un par de años como gestora de proyectos para una empresa alemana de traducción técnica con sede en Vitoria-Gasteiz, decide iniciar su carrera profesional como autónoma en 2010. Desde entonces realiza traducciones técnicas y científicas desde inglés y alemán a español para diversas empresas nacionales e internacionales.

Y esta es la entrada que Aitziber ha redactado para el blog, a propósito de cuatro recursos que ella considera interesantes:

Diccionario en línea FESTO (www.festo-didactic.com/de-de/service/online-woerterbuch)

Descubrí este diccionario en línea gracias a una gestora de proyectos que, tras haberle realizado la consulta de un término, me indicó que lo buscara en el enlace que me pasaba. Este diccionario ha sido elaborado por la empresa alemana Festo, que está especializada en dos sectores: por un lado ofrece soluciones de automatización y, por otro, se dedica a la formación y la consultoría. Esta empresa está presente en todo el mundo y, por tanto, el diccionario que ha elaborado es multilingüe.

Se pueden hacer consultas en 10 idiomas: alemán, inglés, francés, español, italiano, árabe, portugués, ruso, sueco y húngaro, pero no todos los términos aparecen en todos los idiomas. También se pueden hacer búsquedas por campos de especialización, como electrónica, neumática, hidráulica, etc. 

Yo lo suelo utilizar para buscar términos en alemán ya que posee muchísimas entradas en ese idioma. Su gran ventaja es que al buscar un término, primero aparece una lista con todas las entradas dónde está incluido; es decir, que, por ejemplo, al buscar la palabra «Ventil» aparecen entradas como «2-Wegeventil», «Abschaltventil», «Ventilrohr», etc.

En mi opinión su gran inconveniente es que posee entradas duplicadas y a veces resulta un poco molesto tener que hacer clic en una y ver que el término en español está en la otra.

 

Diccionario Técnico Textil (www.textiledictionary.com)

Una de las primeras grandes traducciones que me tocó abordar al inicio de mi carrera profesional era sobre una máquina de tintura de telas. Como era lógico, no tenía muchos conocimientos sobre este ámbito específico, pero encontré este diccionario en línea que me ayudó a salir de más de un apuro.

Se pueden realizar consultas en cuatro idiomas: inglés, francés, español y alemán, y por lo que lo he utilizado, puedo decir que todas las entradas están en los cuatro idiomas.

Lo que menos me gusta del sitio web es que es muy simple y contiene mucha publicidad. Solo hay una casilla de búsqueda y no se puede ver un listado completo de las entradas o buscar por letra, por lo que no es posible saber cuántas entradas contiene.

 

Diccionario Técnico de Mineros y Petroleros (www.infomine.com/Dictionary/HardRockMiners/English)

Cualquier traductor técnico sabe que los temas a traducir pueden ser muy variados y, por ello, es imprescindible contar con diccionarios y glosarios de diferentes temáticas.

Este diccionario bilingüe inglés <> español es muy completo, según el sitio web contiene 22.000 entradas que aparecen en un listado clasificado por letras. No ofrece una casilla para realizar búsquedas, pero se puede utilizar el buscador del navegador para encontrar el término que queramos en la lista.

InfoMine es un sitio web que ofrece información sobre la minería a nivel mundial. Los contenidos están principalmente en inglés, pero cada día tiene más información en español.

 

Glosario del acero de Platts (https://www.steelbb.com/es/steelglossary/)

Por último, me gustaría hablar sobre el glosario del acero de Platts. Entre otras cosas, esta empresa publica noticias e información sobre la industria siderúrgica mundial.

Este glosario está disponible en seis idiomas: inglés, español, portugués, chino, alemán y ruso. El número de entradas varía considerablemente de un idioma a otro, por lo que no vamos a encontrar una equivalencia exacta de términos en todos los idiomas, pero se trata de un glosario muy útil para los traductores de inglés, ya que el número de entradas en este idioma es muy elevado y las definiciones son bastante detalladas.

Al igual que en el caso del diccionario anterior, no hay una casilla de búsqueda, sino que aparece un listado dividido por letras, por lo que es necesario utilizar el buscador del navegador.

descarga

Una de las mejores cosas que ha traído consigo este proyecto en pro de la traducción técnica son muchas de las personas con las que he entrado en contacto en los últimos dos años. Así fue con Carlos Navarro.

Esta semana he sabido que Carlos nos dejó este verano sin darme la oportunidad de conocerle en profundidad. Sin embargo, lo que sé de él es suficiente para constatar que se trata de una gran pérdida.

Al plantearme esta entrada he dudado si dar algunos datos sobre su familia y sus circunstancias pero creo que lo que diga sobre ellos ayudará a ilustrar la afirmación que acabo de hacer… y su padre me ha dado luz verde para hablar de él como considere oportuno, así que con este escrito espero honrar su memoria como es mi intención y él merece.

La mayor parte de vosotros no le conocisteis, pero Carlos compartía muchas virtudes de su tío, al que la gran mayoría conocéis en persona o a través de su obra, hablo de “nuestro” Fernando Navarro. Fue él quien nos puso a Carlos y a mí en contacto. Carlos llevaba varios años trabajando en el extranjero como el ingeniero que era, en un proyecto que le exigía una dedicación extrema (estamos hablando de unas 80 horas semanales). Entiendo que quisiera hacer un alto en el camino y probar con la traducción, ya que en su trabajo muchas veces le tocaba ejercer como traductor debido a su dominio de varias lenguas.

Solo después de su fallecimiento he sabido que Carlos era hijo de diplomático, de ahí su conocimiento de idiomas. Y digo esto porque Carlos, como Fernando, era una persona MUY HUMILDE y no daba a sus capacidades más bombo y platillo que el estrictamente necesario.

Yo animé a Carlos a ponerse en contacto con AulaSIC, una empresa de formación con la que proTECT está colaborando para ofrecer formación en traducción técnica, pues como ya he dicho en muchas ocasiones, hasta hace bien poco la oferta era casi inexistente. Carlos aceptó y como consecuencia de ello elaboró un curso y AulaSIC ofertó la primera edición. En este proceso Carlos (esto nunca lo supo AulaSIC) se ofreció a hacerlo por amor al arte. Este comentario surgió en varias de nuestras conversaciones privadas y nunca salió de ahí pero lo digo ahora para ilustrar su GENEROSIDAD (de la que también tenéis referencias).

Además de por su humildad y generosidad, Carlos también destacaba por su ÉTICA en el trabajo. Una vez puesto en contacto con la empresa, yo desaparecía como mediadora. Sin embargo, Carlos me mantuvo siempre informada de todos los pasos que daba con ellos e incluso toda la documentación que les facilitaba. Era completamente TRANSPARENTE, de una CONFIANZA total.

Nos conocimos en persona hace un año y, como no podía ser de otra manera, su trato era EXQUISITO. Ya en aquella ocasión (unas jornadas de traducción), me quedé con las ganas de charlar con más calma con él. No podrá ser.

Al ser su padre un personaje público (Embajador de la UE en la República Dominicana), hay ciertos aspectos de su vida privada que inevitablemente se airean y conozco la naturaleza humana, así que en vez de dar rienda suelta a la curiosidad excesiva también quiero hablar abiertamente de la causa de su fallecimiento: Carlos se ha ido como consecuencia de una enfermedad sobre la que desde aquí quiero aportar mi granito de arena a la concienciación, la esquizofrenia. Poco se habla de ella, a pesar de lo presente que puede estar en nuestras vidas y el dolor que llega a producir. Como a Carlos, hace unos años perdí a otro amigo en idénticas circunstancias. En aquella ocasión no conocía a su familia ni tenía modo de ponerme en contacto con ella y desgraciadamente me enteré tarde del suceso, un día dejé de recibir cartas. No puedes decir adiós, no puedes compartir el dolor con la familia para que la carga sea menor. No quiero que vuelva a suceder. Se van muy jóvenes, con toda la vida por delante, personas estupendas… ¡y se os echa de menos!

Carlos, te recordaré por tu humildad, tu generosidad, tu integridad y tu trato exquisito, el cariño que desprendías. Es otro comienzo, para ti y para todos los que compartimos un retazo de tu vida🙂.

Con cariño, Amaia GÓMEZ GOIKOETXEA

 

P.D. Entiendo que otros queráis hacer llegar el pésame a la familia. Sé que muchos tenéis presencia en las RR. SS. y sabéis cómo hacerlo. No pretendo ni deseo generar un TT, pero quienes uséis este medio, por favor, añadid a vuestro mensaje #IMCarlosNavarro. Pido a alguien que sepa hacerlo que en unos días me envíe un resumen con todos los mensajes a protectproject@ymail.com y yo se lo haré llegar a su padre Alberto y su hermano Diego como una muestra más de cariño de todos nosotros. images

Mercado libre vs. libertad de expresión.

Por Amaia GÓMEZ.

 

La semana pasada se publicaba en la lista de distribución de una importante asociación de traductores profesionales una oferta de empleo para traductores técnicos autónomos al español desde diversas lenguas, o más bien debería decir, una colega de profesión publicó dicha oferta sin muchos más datos de los que ahora mismo facilito. Como no tengo ni idea de si ella sabe más de leyes que yo, me guardaré las espaldas no dando datos más concretos, como hizo ella en el correo electrónico que envió a la lista (de ahí el título de esta entrada)… o quizá, sencillamente, le daba vergüenza hacernos partícipes a todos los miembros de la asociación de la contrapartida que podía ofrecernos por nuestro trabajo.

Para que os hagáis una idea, ofrecía un precio unitario para traducción inferior al que yo cobraría por revisión, un precio que me obligaría a hacer doble jornada (es decir, 16h) TODOS los laborables del mes, o bien, entregar unos textos con una calidad, cuando menos, cuestionable, para poder cobrar un sueldo mileurista (este cálculo está hecho sobre la base de la producción diaria aconsejada por otra asociación profesional de traductores y mi propia experiencia). A cambio, nosotros, los traductores, debíamos contar con la especialización técnica, trabajar desde un mínimo de tres lenguas extranjeras de partida, estar dados de alta como operadores  intracomunitarios y estar dispuestos a cobrar esos cacahuetes a 60 días.

Con respecto a dicha oferta me rondan dos cuestiones:

1.- Dicha colega, en su correo, al no dar más datos no incurrió, técnicamente, en una falta contra el código deontológico de la asociación, que explicita que debemos procurar defender unas condiciones de trabajo dignas para la profesión, ¿o sí? Ciertamente, las condiciones de trabajo nos llegaron de manera individualizada en un nuevo correo electrónico y ya con el nombre de la empresa (¡cómo no! de productos informáticos) a las personas que manifestamos interés por la oferta (y me consta que fuimos muchos por el revuelo que este suceso ha generado en las RR. SS.). También me consta, por los comentarios de una persona que ha estado vinculada muchos años a la presidencia de otra asociación profesional de traductores, que la junta probablemente tendría dificultades en llegar a un consenso sobre las medidas disciplinarias a tomar frente a esta colega… pero ¿le exime todo esto de culpa? Que estas condiciones de trabajo existen, desgraciadamente, es algo que no nos sorprende a nadie a estas alturas de la película, ¡¿pero que se publique una oferta así en la lista de distribución de una asociación profesional?! Lo dicho, no existe la suficiente vergüenza en el mundo.

images

2.- La segunda cuestión, evidentemente, tiene que ver directamente con las condiciones de la oferta, gran oferta pues me promete una relación laboral a largo plazo, ya que, por parte de la empresa, ¡no me va a faltar el trabajo! Eso es lo que deben decir a todos los adultos y niños que trabajan en condiciones de esclavitud en países que desde aquí consideramos el tercer mundo sin ser conscientes de que, aceptando estas ofertas, nosotros mismos estamos reproduciendo esas relaciones laborales en este, ¿el primer mundo?

Hoy mismo, dicha colega ha dado por concluida la búsqueda de traductores. Me pregunto cuántas personas se habrán dejado engañar para trabajar en esas condiciones esclavistas, o lo que es peor, cuántas personas habrán considerado esta oferta una bendición del cielo porque les asegura unos ingresos de los que ahora carecen. Como comprenderéis, me repatea los higadillos no contar con la suficiente libertad de expresión en este país ¿democrático? (monárquico sí, pero democrático está por probar) para hacer público el nombre de la empresa sin que esta me demande o las condiciones de la oferta sin que me metan un puro por violar la ley de libre mercado.

Hacía mucho tiempo que no se publicaban entradas en este blog y debéis culparme a mí de ello por la falta de tiempo para realizar y/o gestionar este trabajo, pero cuando cosas así suceden, una saca el tiempo de debajo de las piedras, la ira mueve montañas😉

Corto y cierro.

Dictionnaire anglais-espagnol de technologie nucléaire.

par Vicente ABELLA. Traduction par Martine JOULIA.

En tant que traducteur issu du nucléaire, qu’il existe un dictionnaire anglais-espagnol sur un domaine aussi particulier que la technologie nucléaire, outil qui m’a épargné des recherches sans fin et de terribles maux de tête, est quelque chose qui m’a toujours fasciné. Toutefois, le fait qu’il soit aujourd’hui disponible entièrement et gratuitement me séduit encore davantage, de même que ce qui en découle, à savoir le travail à la fois ardu et altruiste de ses auteurs. Le dictionnaire anglais-espagnol de technologie nucléaire a été publié pour la première fois en 1998 par le Forum Nucléaire, puis il a été considérablement revu et augmenté lors de sa seconde édition en 2008, publiée grâce au parrainage de Tecnatom et du Forum Nucléaire. J’ai eu aujourd’hui la chance d’interviewer Agustín Tanarro Onrubia, auteur et fils de l’autre auteur du dictionnaire, Agustín Tanarro Sanz, et de l’interroger sur sa participation à l’élaboration du glossaire, Je tiens ici à le remercier d’avoir accepté de répondre aussi promptement à mes questions, ainsi que de l’avoir fait avec autant d’amabilité et de proximité. Voici donc le résultat de cet entretien.

Agustín, comment est né l’idée d’élaborer un dictionnaire bilingue de termes associés à l’énergie nucléaire ? À quelles nécessités du secteur cela répondait-il ?

Lorsque mon père, professionnel lui aussi du secteur nucléaire pendant plus de 35 ans au CIEMAT (ancien Assemblée d’énergie nucléaire), auteur de plusieurs ouvrages techniques et coauteur du dictionnaire, a pris sa retraite en 1986, il a reçu plusieurs propositions pour rester en contact et poursuivre d’une certaine manière ses activités dans le secteur en donnant des cours dans le cadre de masters et de cours de 3ème cycle, et en collaborant à la traduction de textes techniques, essentiellement des rapports d’expérience opérationnelle émis par des organisations internationales telles que l’INPO et la WANO.

À l’époque, j’étais pour ma part en train de terminer les études à l’École supérieure des ingénieurs industriels de Madrid et j’entamais une carrière professionnelle à Tecnatom, où je viens de fêter mes 25 ans de collaboration ; j’ai donc commencé à l’aider dans son travail de traduction, et j’ai fini par y participer activement pendant plus de 20 ans.

Au fil de la traduction de ces rapports (près d’un millier), nous avons rencontré des termes très spécifiques du “jargon” de la technologie nucléaire que nous ne trouvions dans aucun dictionnaire technique et qui nous demandaient parfois un travail de recherche auprès de confrères et d’experts reconnus de différentes disciplines. Afin de rassembler les résultats de ces recherches, nous dressions des listes de “termes rares” susceptibles de nous aider dans notre propre travail.

Lorsque ces listes ont représenté un certain volume, nous nous sommes dit qu’elles pouvaient être utiles à pas mal de gens liés aux diverses branches de la technologie nucléaire, qui travaillent souvent avec des documents en anglais. Aussi, encouragés par les responsables du Forum Nucléaire, nous nous sommes attelés, à partir de ces listes, à la première édition du dictionnaire, qui a été publiée par le Forum Nucléaire en 1998.

Après la première édition du livre, poursuivant pour ma part mes activités professionnelles chez Tecnatom et sans abandonner les travaux de traduction, nous avons continué de collecter des termes et de revoir ceux que nous avions d’ores et déjà rassemblés, ce qui nous a conduits à doubler pratiquement le volume de l’ouvrage lors de sa seconde édition, parrainée par Tecnatom et le Forum Nucléaire et publiée en 2008, quelques mois avant le décès de mon père.

Depuis, et bien que j’ai laissé les tâches de traduction, je continue en solitaire à collecter les termes et les définitions que je rencontre dans mon travail, pour le cas où une nouvelle édition serait envisagée à un moment ou un autre.

Quels ont été les objectifs initiaux et à quels publics le dictionnaire bilingue et monodirectionnel était-il adressé ? Quels champs de l’énergie nucléaire recouvre-t-il (réacteurs, protection radiologique, médecine…)?

L’objectif était de mettre notre activité à profit pour produire un livre de consultation capable d’aider le plus grand nombre de personnes liées à notre domaine professionnel. C’est pourquoi nous nous sommes fixé l’objectif, certes ambitieux, de tâcher de couvrir autant que possible tous les domaines associés à la technologie nucléaire et aux disciplines affinitaires afin de créer une œuvre aussi complète que possible. Évidemment, sur la base de notre expérience professionnelle, il était inévitable que nous traitions certains domaines plus en profondeur que d’autres.

Toujours pour aider le plus grand nombre de personnes possible et assurer au dictionnaire une diffusion plus large, nous avons choisi de le publier par le biais du Forum Nucléaire, qui l’a distribué gratuitement à toutes les personnes qui l’ont demandé, puis, une fois que les copies papier ont été épuisées, a permis d’en télécharger la version en format PDF sur son site web (http://www.foronuclear.org/es/publicaciones-y-documentacion/publicaciones/diccionario-tecnologia-nuclear-ingles).

Au sujet de la version électronique du livre, je voudrais dire qu’elle présente l’avantage supplémentaire de faciliter la recherche terminologique inverse (espagnol-anglais), à la faveur de la fonction recherche d’Acrobat, ce qui a contribué à nous dissuader d’étoffer l’ouvrage d’une version espagnol-anglais, qui ne représenterait pas une capacité additionnelle significative pour le lecteur hispanophone.

Vous étiez spécialiste de la thématique du dictionnaire, mais dépourvu d’expérience (ou de formation) dans le domaine linguistique et terminologique. Quels ont été les principaux défis que vous avez dû relever pendant le travail ?

Pour que le livre soit utile, nous avons essayé à tout moment de le rendre aussi complet que possible, en étoffant très souvent la traduction des termes par des explications et en donnant à la clarté la primauté sur la rigueur linguistique. À la différence d’autres ouvrages et produits similaires tels que les glossaires de la Société nucléaire espagnole, du Conseil de sécurité nucléaire ou de l’Agence internationale de l’énergie atomique, notre idée consistait, comme je l’ai dit, à concevoir un dictionnaire aussi complet et pratique que possible pour le professionnel et l’étudiant ayant un rapport avec la technologie nucléaire, mais en aucun cas un ouvrage susceptible de servir de base à une quelconque normalisation ou règlementation technique, législative ou linguistique.

En fonction de ces prémisses, le manque de formation spécifique dans le domaine de la linguistique n’a pas représenté un obstacle majeur et, dans tous les cas, je crois que les corrections croisées continuelles auxquelles les deux auteurs ont soumis leur travail, ainsi que les contributions de leurs confrères et, en dernier terme, la collaboration de l’éditeur, ont donné à l’ouvrage la qualité de correction suffisante pour que l’objectif en soit atteint : être un outil de consultation pratique.

Quel enseignement tirez-vous de cette expérience et quels conseils donneriez-vous pour de futures élaborations de dictionnaires techniques ?

Même si nous ne visions pas la rigueur extrême en matière de définition et de gloses, le fait d’essayer de maintenir une exactitude et un niveau technique appropriés lors du développement nous a exigé d’approfondir dans de nombreux domaines liés à mon champ professionnel, mais n’en relevant pas strictement, ce qui m’a donné une vision plus large des multiples aspects et disciplines associés à la technologie nucléaire.

Par ailleurs, notre expérience montre que ce type de travaux impliquent un travail de collecte et de recherche continu, la moisson de termes demandant des années, et qu’on ne peut pas les envisager, au moins avec les objectifs exposés, comme un travail intensif à mener dans un laps de temps limité en partant de zéro.

English-Spanish dictionary on nuclear technology.

by Vicente ABELLA. Translation by Mary C. BLACK.

As a translator from the field of nuclear technology, I was always fascinated by the fact that there was an English-Spanish dictionary on such an obscure field, a tool that has saved me countless searches and horrible brain-racking. Still, what fascinates me even more today is the fact that it is fully accessible and free of charge, the outcome of an arduous and altruistic effort by its authors. The English-Spanish Dictionary on Nuclear Technology was published by the Nuclear Forum for the first time in 1998 and underwent a revision and considerable expansion in its second edition from 2008, sponsored by Tecnatom and again the Nuclear Forum. Today I had the opportunity to interview Agustín Tanarro Onrubia, the author and son of the co-author of the dictionary, Agustín Tanarro Sanz, and ask him about his experience drawing up this glossary. I am grateful for his willingness to answer my questions and his friendliness and approachability. Below is the outcome of the interview.

Agustín, how did you get the idea of writing a bilingual dictionary on terms related to nuclear energy? What needs in the sector was it addressing?

My father is also a professional in the nuclear sector for over 35 years. He worked at CIEMAT (formerly the Nuclear Energy Board) and was the author of several technical books and the co-author of the dictionary. When he retired in 1986, he received several proposals to somehow keep his finger in the profession, such as by teaching classes in different Master’s programmes and graduate courses, as well as by helping to translate technical texts, primarily operational experience reports issued by international organisations like INPO and WANO.

At that time, I was finishing my degree at the Industrial School of Madrid and starting out as a professional at Tecnatom, where I just celebrated my 25th anniversary. I began to help my father with the translations and ended up working actively with him for 20 years.

As we were translating almost 1,000 of these reports, highly specific terms from the nuclear technology jargon kept appearing which we couldn’t find in the technical dictionaries. This often required us to research by inquiring with colleagues and renowned experts in different fields. In order to unify the results of this research, we gathered lists of “strange terms” that could help us in our translations.

When these lists began to become somewhat lengthy, we started wondering whether they might be useful for other people working in the different branches of nuclear technology, often with documentation in English. So, encouraged by the heads of the Nuclear Forum, we started working on the first edition of the dictionary, which the Nuclear Forum published in 1998.

After the first edition of the book, during the course of my career at Tecnatom, which I combined with translations, we continued to compile terms and revise the ones we had already had. This meant that the second edition of the book was almost twice the size as the first; it was sponsored by Tecnatom and the Nuclear Forum and was published in 2008, a few months before my father passed away.

Since then, even though I no longer translate and am now on my own, I still compile the terms and definitions that I find in my work in case one day I decide to issue a new edition.

What were your initial goals and what was the target audience of this bilingual, one-way dictionary? What fields of nuclear energy does it encompass (reactors, radiological protection, medicine, etc.)?

The goal was to take advantage of our translations to generate a reference book that might be helpful to as many people working in our field as possible. So we set the unquestionably ambitious goal of trying to cover all the different fields related to nuclear technology and similar disciplines in order to make the dictionary as comprehensive as possible. Obviously, since it is based on our professional experience, some fields are inevitably covered in greater depth than others.

With the same goal of helping as many people as possible and disseminating the dictionary as widely as possible, we decided to publish it via the Nuclear Forum, which distributes it free of charge to anyone who requests it and allowed it to be downloaded in PDF format through its website (http://www.foronuclear.org/es/publicaciones-y-documentacion/publicaciones/diccionario-tecnologia-nuclear-ingles) once there were no more paper copies left.

In terms of the electronic version of the book, I wanted to mention that it has the additional advantage of allowing inverse term searches (Spanish-English) using Acrobat’s search capacities, which contributed to our discarding the idea of expanding the dictionary with a Spanish-English version, since this did not bring Spanish-speaking readers any additional advantages.

As an expert in the subject matter of the dictionary and yet without any experience (or training) in the field of linguistics and terminology, what were the major challenges you faced while writing the dictionary?

In order to make the book useful, we always tried to make it as comprehensive as possible, often adding explanations of the terms along with their translations, and prioritising clarity over linguistic rigour. Unlike other similar books and products, such as the ones contained in the glossaries of the Spanish Nuclear Society, the Nuclear Safety Board and the International Atomic Energy Agency, the idea of our dictionary was, as I mentioned above, to be as comprehensive and practical as possible for professionals or students in fields related to nuclear technology. Our goal was never to serve as the basis of any technical, legislative or linguistic norm or regulation.

Given these premises, our lack of specific training in the field of linguistics did not prove to be a major obstacle, and in any event I think that the continuous cross-revisions of the book by both authors, the input from colleagues and ultimately the efforts of the editor made the book accurate enough to meet our initial goal of its serving as a practical reference tool.

What did you learn from that experience and what advice would you give as future technical dictionaries are being drawn up?

Even though we did not pursue extreme rigour in our definitions and glosses, the attempt to retain the right level of accuracy and technicality meant that we had to delve into many fields related to our own that do not strictly fall within it, which has given me a broader view of the multiple factors and disciplines associated with nuclear technology.

On the other hand, our experience taught us that this kind of undertaking requires constant efforts of compilation and research, gathering terms over the course of many years. Given our goals, it cannot be approached as an intensive undertaking for a limited period of time starting from scratch.

Dicionario inglés-español sobre tecnoloxía nuclear.

Escrito por Vicente ABELLA. Traducido por Lucía ÁLVAREZ.

Como tradutor proveniente do campo nuclear, sempre me fascinou que existise un dicionario inglés-español sobre un ámbito tan exclusivo como é o da tecnoloxía nuclear, ferramenta que me aforrou infindas buscas e terríbeis dores de cabeza. Porén, o que hoxe en día máis me cativa del é a súa existencia aberta e gratuíta e, do que isto se deriva, o arduo labor altruísta dos seus autores. O dicionario inglés-español sobre tecnoloxía nuclear publicouse por primeira vez no ano 1998 polo Foro Nuclear e experimentou unha revisión e unha considerable ampliación na segunda edición no ano 2008, patrocinada por Tecnatom e polo Foro Nuclear. Hoxe mesmo tiven a oportunidade de entrevistar a Agustín Tanarro Onrubia, autor e fillo do outro autor do dicionario, Agustín Tanarro Sanz, e preguntarlle sobre a súa experiencia en canto á elaboración do glosario. Teño que agradecerlle a súa pronta disposición a responder as miñas preguntas e a súa xentileza e proximidade. Velaquí o froito da entrevista.

Agustín, como xurdiu a idea de elaborar un dicionario bilingüe de termos relacionados coa enerxía nuclear? A que necesidades do sector respondía?

Cando meu pai, profesional tamén do sector nuclear durante máis de 35 anos no CIEMAT (antiga xunta de enerxía nuclear), autor de varios libros técnicos e coautor do dicionario, se xubilou alá polo ano 1986, recibiu propostas para manter un certo nivel de actividade e relación co sector impartindo clases en distintos másteres e cursos de postgrado, así como colaborando na tradución de textos técnicos, sobre todo, informes de experiencia operativa emitidos por organizacións internacionais como INPO ou WANO.

Por aquel entón, eu estaba terminando os meus estudos na Escola de Industriais de Madrid e iniciaba a miña andadura profesional en Tecnatom, onde recentemente cumprín 25 anos, alí comecei a axudarlle coa tarefa das traducións ata rematar colaborando de xeito activo durante máis de 20 anos.

Na tradución de cerca dun millar destes informes foron xurdindo termos moi específicos da “xerga” da tecnoloxía nuclear que non atopábamos en dicionarios técnicos e que nos supoñían a miúdo un labor de investigación acudindo a compañeiros e coñecidos expertos en distintos campos. Coa finalidade de recoller os resultados destas investigacións fumos recompilando listados de “termos raros” que nos puidesen servir de axuda no noso propio traballo.

Cando estes listados comezaron a ter un certo volume, pensamos que poderían resultarlles útiles a moitas persoas relacionadas coas distintas ramas da tecnoloxía nuclear que traballan a miúdo con documentación en inglés e, animados polos responsables do Foro Nuclear, puxémonos a tarefa de completar a primeira edición do dicionario, publicada no ano 1998.

Trala primeira edición do libro, no transcurso da miña actividade profesional en Tecnatom e continuando coas tarefas de tradución, seguimos a recompilar termos e a revisar os que xa posuíamos con anterioridade, o que levou a duplicar o volume do libro na súa segunda edición, patrocinada por Tecnatom e o Foro Nuclear e publicada no ano 2008, uns meses antes do falecemento de meu pai.

Dende entón, a pesar de abandonar as tarefas de tradución e xa en solitario, sigo a recompilar os termos e definicións que vou atopando no meu traballo por se nalgún momento se plantexara a realización dunha nova edición.

Cales foron os obxectivos iniciais e a que público ía dirixido o dicionario bilingüe e monodireccional? Que campos da enerxía nuclear abastece (reactores, protección radiolóxica, medicina…)?

O obxectivo era aproveitar a nosa actividade para así crear un libro de consulta que lle puidese servir de axuda ao maior número posible de persoas relacionadas co noso campo profesional. Por esta razón, puxémonos o obxectivo, un tanto ambicioso, de intentar cubrir no posible todos os campos relacionados coa tecnoloxía nuclear e disciplinas afíns para así elaborar unha obra o máis completa posible. Como é de supor, debido a nosa experiencia profesional, é inevitable que algúns ámbitos se traten en maior profundidade que outros.

Co mesmo obxectivo de servirlle de axuda ao maior número de persoas posíbel e darlle unha boa difusión, optamos por editalo a través do Foro Nuclear. Dende alí distribuíuse de maneira gratuíta entre todos aqueles que o solicitaron e tamén se posibilitou a descarga da versión do libro en formato pdf na súa páxina web (http://www.foronuclear.org/es/publicaciones-y documentacion/publicaciones/diccionario-tecnologia-nuclear-ingles) unha vez rematadas as copias en papel.

No tocante á versión electrónica do libro, gustaríame comentar que presenta a vantaxe adicional de posibilitar a busca inversa (español-inglés) dos termos grazas á opción de busca do editor de Acrobat, o que contribuíu a que descartásemos a idea de ampliar a obra coa versión español-inglés por non representar unha capacidade adicional significativa para o lector de fala española.

Como especialista na temática do dicionario e sen experiencia (ou formación) no campo da lingüística e da terminoloxía, cales foron os principais retos aos que te tiveches que enfrontar durante o traballo?

Coa finalidade de que o libro resultase de utilidade, intentamos en todo momento que fora o máis completo posíbel, introducindo en moitos casos explicacións dos termos máis alá da súa mera tradución e primando a claridade por encima do rigor lingüístico. A diferenza doutras obras e produtos similares como os que se recollen nos glosarios da Sociedade Nuclear Española, do Consello de Seguridade Nuclear ou da Axencia Internacional de Enerxía Atómica, a idea do noso dicionario era a de, como xa mencionei, ser o máis completo e práctico posíbel para o profesional ou o estudante relacionado coa tecnoloxía nuclear e, en ningún caso, servir de base a calquera tipo de normativa ou regulación técnica, lexislativa ou lingüística.

Baixo estas premisas, a falta dunha formación específica no campo da lingüística non representou un obstáculo importante e, en calquera caso, creo que as continuas revisións por parte dos dous autores, as aportacións de compañeiros e, en último termo, a colaboración do editor, aportáronlle ao libro o nivel de corrección suficiente para cumprir co obxectivo indicado de ferramenta práctica de consulta.

Cal é a aprendizaxe que gardas daquela experiencia e que consellos darías para futuras elaboracións de dicionarios técnicos?

A pesar de non perseguir o rigor extremo nas definicións e nos glosarios, intentar manter unha exactitude e nivel técnico adecuados no seu desarrollo implicou profundizar en moitos ámbitos relacionados co meu campo profesional pero non pertencentes estrictamente ao mesmo, o que me proporcionou unha visión máis amplia dos múltiples aspectos e disciplinas asociados á tecnoloxía nuclear.

Por outra parte, a nosa experiencia indica que este tipo de traballos supón un labor de recompilación e de investigación continuada, recollendo termos ao longo de moitos anos e non se pode plantexar, ao menos con obxectivos expostos, coma un traballo intensivo nun período de tempo limitado partindo de cero.