Inconvenientes de ser un especialista traductor.

Por Amaia Gómez.

Recuerdo la intervención de una ponente en el XIII Simposio Iberoamericano de Terminología (RITerm 2012) el pasado octubre en la Universidad de Alicante, en la que se hacía mención de esos “bichos raros” de la traducción, por su “escasez”, que son los profesionales versados en los estudios de traducción que además provienen de otros estudios superiores (o experiencia laboral) que les permiten hacer un trabajo especializado de traducción de gran calidad con mayor fluidez que un traductor “generalista”. Parece ser que constituimos el “top” de la traducción y que a esa combinación deberían aspirar todos los traductores que se precien. Me hizo gracias porque yo soy uno de esos “bichos raros” y no voy a negar que tiene sus ventajas pero, como todo, también tiene inconvenientes, y me gustaría hacer aquí una reflexión sobre ellos para desmitificar un poco a esta crème de la crème traductoril ;-).

Inconvenientes de ser un “especialista traductor” (para que nos entendamos):

1.- Tras 17 años inmersa en el mundo de la arquitectura, decidí cursar la licenciatura en TeI y, evidentemente, como después de tanto tiempo dedicada a una profesión da vértigo dejarla completamente de lado y, además, el hecho de tener ese bagaje constituía un valor añadido en mi nueva andadura profesional, decidí especializarme en el sector de la construcción. Después de tres o cuatro años dedicándome exclusivamente a esa especialidad, pude constatar que probablemente había llegado a  mi techo en cuanto al aprendizaje de la terminología de esa temática en la combinación en la que trabajo de forma más habitual: EN<>ES (y en el tipo de textos que manejo con más asiduidad, no voy a dármelas yo de superwoman). Evidentemente, nunca van a desaparecer esos términos que te sorprenden y otros que a pesar de haber traducido una infinidad de veces siempre se resisten a quedar grabados en tu disco duro pero a lo que voy es que llega un momento que necesitas cambiar de temática, refrescarte y sentir que aprendes cosas nuevas cada día con tu trabajo. Cometo fallos como todo el mundo pero procuro ser muy quisquillosa con cada nuevo encargo, sin embargo, todos entenderéis que resulta más sencillo mantener la atención cuando el texto que tienes entre manos supone un pequeño reto. Tampoco es que vaya a recomendaros ahora que trabajéis en todo tipo de textos, como ya he dicho en alguna otra ocasión: aprendiz de mucho, maestro de nada, pero sí es cierto que probablemente exista un mayor equilibrio en trabajar en dos o tres temáticas distintas.

2.- Cuando una se da cuenta de este inconveniente, es decir, que trabajar en una sola temática puede no aportarte todo el aprendizaje, los retos o la adrenalina que necesitas, intentas diversificar, pero en ese momento te encuentras con el segundo inconveniente de ser un especialista traductor: ¡qué te has/te han encasillado! A pesar de la preparación como traductora generalista como el resto de compañeros de licenciatura en TeI, parece que tú no vas a saber traducir de otra cosa que no sea “lo tuyo” y que te den una oportunidad o hacerte un hueco en otro ámbito resulta en muchas ocasiones bastante complicado.

3.- Y cuando la experiencia te descubre que no debes encasillarte y abre ante ti semejante mundo de posibilidades, ¡qué envidia da escuchar a tus compañeros de profesión hablar sobre sus trabajos de investigación previos a encarar un trabajo (¿investigación, qué investigación? como mucho alguna búsqueda un poco más laboriosa de lo habitual ;-)) y lo mucho que aprenden en el proceso!

Aunque muchas veces me pregunto cómo sacáis tiempo para eso porque, no es que yo tenga un flujo continuo de trabajo que me lo impida, pero sí es cierto que cuando el trabajo llega, siempre es para ayer, si no para antes de ayer, lo cual me pondría las cosas realmente difíciles si tuviera que encarar ese estadio previo de investigación, muchas veces tan exhaustivo, que como traductora especializada me ahorro en gran medida.

4.- Otro inconveniente que debo mencionar es el arma de doble filo que constituye conocer la jerga del texto que estás manejando. Como la “dominas”, el número de búsquedas que haces es muy inferior a la de otro profesional y precisamente porque no es muy elevado tiendes a pensar que trabajarte unos glosarios no es del todo necesario. ¡¡¡Craso error!!! Pasa el tiempo y te das cuenta de que siempre te atascas con los mismos términos y debes volver a buscarlos una y otra vez, ¡con la pérdida de tiempo que eso supone! Por no decir que hay alguno para el cual en una ocasión encontraste la traducción perfecta y ahora ¡vete tú a saber dónde está almacenado ese pedazo de sabiduría!

Aquí, evidentemente, os habréis dado cuenta de que una también peca de no hacer uso de memorias de traducción. A estas alturas de la película soy perfectamente consciente de la fluidez que aportan en el trabajo y en ocasiones uso Trados y Déjà Vu pero confieso que si no soy más sistemática con este tema es porque, en mi opinión (basada en el trabajo de revisión de textos de compañeros con los que colaboro), la división del texto en segmentos a veces hace que el traductor pierda la visión de conjunto y, lo que es más peligroso, que confíe en exceso en las sugerencias que le hace la memoria de traducción. Pero estoy en ello, no me deis por perdida, igual que un arquitecto no es nadie si no sabe manejar autoCAD & the like, un traductor pronto se sentirá un paria si no usa ese tipo de herramientas de forma habitual ;-).

5.- En cualquier caso, hoy por hoy la técnica avanza a tal velocidad que una vez que aparcas tu especialidad primigenia para dedicarte a la traducción, como no te ha sido concedida la omnipresencia, acabas descolgándote en menor o mayor medida de los avances que se producen en el campo técnico de tu inicial especialidad y si no te preocupas por mantenerte al día (con un trabajo de documentación que podría asimilarse al de investigación de cualquier traductor generalista), acabas prácticamente en las mismas condiciones de partida que cualquier otro compañero.

6.- Precisamente por esto es tan peligroso caer en la tentación que tanto Mercedes Sánchez-Marco como Yana Onikiychuk (especialistas traductoras que hemos entrevistado en este blog, a Mercedes el 8 de abril de 2013: http://wp.me/p1CP3Z-7L y a Yana el 18 de enero: http://wp.me/p1CP3Z-6X y el 22 de enero de 2013: http://wp.me/p1CP3Z-77 ) apuntan: y es que muchos especialistas traductores, sobre todo aquellos que no han pasado por unos estudios de traducción previamente a comenzar a trabajar como tales, en más ocasiones de las que deberían tienden a “corregir” los textos originales echando mano de sus propios conocimientos sobre la materia (cuando probablemente no conozcan todas las circunstancias en las que se redactó el texto que tienen entre manos, no estén tan especializados en la temática como el propio autor- aunque compartan profesión con él- y, además, hayan perdido comba sobre los adelantos que se han producido en ese campo en el tiempo que ellos llevan dedicándose a la traducción). Vaya, que en su caso sí podría decirse que se cumple literalmente aquello de Traduttore, tradittore.

Así que, resumiendo, si eres un especialista traductor corres el peligro de:

  • Caer en la rutina
  • Encasillarte
  • No hacer un correcto trabajo de documentación previo
  • Obviar herramientas que pueden facilitarte el trabajo
  • Confiar en exceso en unos conocimientos desfasados

¿Se os ocurre a vosotros alguna más? ¡Porque agradeceré cualquier ayuda para ponerle remedio más temprano que tarde! 😉

About proTECT project

iniciativa en pro del acercamiento entre técnicos y traductores especializados y en busca de la calidad técnica y lingüística óptimas de la documentación que generan. Si quieres colaborar, puntual o habitualmente, ponte en contacto con nosotros en proTECTproject@ymail.com

3 responses to “Inconvenientes de ser un especialista traductor.”

  1. Fernando D. Walker says :

    Hola, Amaia:

    ¡Muy interesante el artículo! Destaco que hayas puesto sobre el tapete un tema que quizás no muchos traductores especialistas (¿o debería decir especialistas traductores?) se atreven a abordar.

    Personalmente, creo que es importante elegir áreas temáticas afines pero que supongan un constante desafío y aprendizaje. En mi caso en particular, me especializo en energías renovables y sustentabilidad, por lo que jamás me aburro ni dejo de aprender con áreas tan interesantes y que, dado los avances tecnológicos que se producen en esos campos, requieren que esté leyendo todo el tiempo para estar actualizado.

    Espero haberte ayudado. 😉

    Saludos.

    Fernando

    • proTECT project says :

      Hola Fernando:

      En primer lugar, disculpa el haber tardado tanto en responder a tu comentario… consecuencias del verano :-).

      Como bien dices, yo también procuro adentrarme en temas que supongan un desafío y constante reciclaje y en el sector de la construcción la sostenibilidad, como en tu caso, es uno de ellos por encontrarse en pleno desarrollo :-).

      Un abrazo,
      amaia

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  1. Inconvenientes de ser un especialista traductor... - julio 11, 2013

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